El Elegante gato Persa

El gato persa es una antigua y elegante raza que tiene sus orígenes en la antigua Mesopotamia. Esta civilización se conoció como Persia en su momento, y en la actualidad corresponde al país de Irán. Es muy probable que el pelaje largo de esta raza sea producto de una mutación natural, y esta apariencia atrajo la atención de Pietro Della Valle, un noble y viajero trotamundos italiano del siglo XVII. A él se le atribuye el haber llevado a los primeros gatos de pelo largo en el año 1626. También fueron introducidos hasta Francia desde Turquía por Nicolas-Claude Fabri de Peiresc en la misma época. En aquellos tiempos el color de los gatos Persa eran de tono gris brillante y sedoso pero gracias a la reproducción selectiva, ahora tienen un abanico de colores, incluyendo al bicolor (un color más blanco). Después de ser introducidos en Francia, llegaron a Gran Bretaña, en donde tuvo también mucha fama. Otros gatos persas de pelo largo empezaron a llegar a Europa desde países del Oriente y Oriente Medio, como Afganistán, Birmania, China y Rusia.
Fue así como los criadores comenzaron a moldear a esta raza a su apariencia actual. Esto comenzó a desarrollarse a fines del 1800, donde se cruzaron con el Angora hasta conseguir su pelaje actual. Así, fueron criados para tener una cabeza redonda, cara corta, nariz chata, entre otras características. Su pelo era más largo que el del Angora, superando a estos últimos en popularidad. Esta popularidad llegó hasta los EE.UU, en donde fueron importados a fines del siglo XIX, convirtiéndose en favoritos e incluso superando al Maine Coon que alguna vez estuvo ocupando el lugar honorificamente. Desde hace casi un siglo, los Persas se han convertido en una de las razas más apreciadas en el mundo por su apariencia bella y una personalidad dulce.
La reina Victoria de Inglaterra fue una de las grandes admiradoras de esta raza. En la actualidad viven en muchos hogares del mundo y ocupan una de las primeras posiciones del pedigree gatuno mundial.

Características del gato Persa

Características del gato Persa

El gato persa tiene un tamaño mediano a grande, con una cabeza redonda, maciza y con un ancho cráneo. Posee unos pómulos fuertes y sobresalientes, con un hocico corto y fuerte mentón. Sus ojos son grandes y redondos, mientras más separados mejor. Tienen además un color intenso y brillante.

Posee unas mejillas grandes y gordas, orejas pequeñas y redondeadas y con una posición «V» asimétricas en la cabeza. Éstas pasarán desapercibidas gracias al pelo que nace desde dentro hacia afuera y serán confundidas con pelo largo de su lomo, patas y cabeza, lo que le da mucha estética. Un punto importante en las exposiciones de felinos es la nariz, la que debe ser chata y asimétrica, pero más importante es que estén a la altura de los ojos.
Su cuerpo es musculoso, macizo y redondeado, con una estructura ósea robusta y sus patas son pequeñas y gruesas. Tiene un pelo frondoso que es largo y espeso, además de sedoso al tacto y una cola peluda con una punta redondeada. La cola debe ser corta y en su longitud no debe traspasar adelante más de la mitad de su cuerpo. Su peso promedio es de 3 a 5,5 kg.

Carácter del gato Persa

El Persa es conocido por su personalidad dócil, tranquila y dulce. Esta personalidad tiende a adornar cualquier hogar en donde la mascota pueda estar sentada en el regazo de su amo y sea acariciada por aquellos que tienen el discernimiento necesario para reconocer sus cualidades. Jugará con los niños, dejará que le cepillen suavemente su pelaje e incluso podrán sacarlo a pasear en el coche de un bebé. Pueden ser muy cariñosos, pero así también discriminadores. Reservarán su atención para los miembros de su familia y para aquellos invitados de mucha confianza.
Son gatos tranquilos que no les gusta el ruido, preferirán un hogar sereno. Se ha descrito que tienen unos ojos muy expresivos y una voz muy placentera y musical. Así es como ellos dejarán que conozcan sus necesidades: comidas regulares, un tiempo para jugar con él y sus juguetes. A cambio te dará gratitud y amor multiplicada por diez. Es muy poco probable que se cuelgue de las cortinas del hogar o salte sobre superficies  ya que es feliz teniendo un dominio sobre el suelo o sobre muebles accesibles. Si estás en tus horas de trabajo o simplemente ocupado en casa, el se conformará con estár tranquilo en una silla, sofá o cama hasta que le prestes atención, la que recibirá gustoso pero no será exigente a toda hora.

Carácter del gato Persa

Cuidados para tu gato Persa

Lo más importante dentro de la rutina del gato Persa es sin duda su aseo diario. Su largo y hermoso pelaje no se mantendrá limpio y brillante por sí solo y deberá ser peinado y cepillado todos los días para que no tenga nudos. Su limpieza debe ser regular, esto significa que por lo menos una vez al mes se le debe bañar. No menos importante es el problema que se puede generar con la caja de arena. La basura de la caja puede quedar inserta entre sus pies o en su pelaje, por lo que debe limpiarse escrupulosamente, sino es probable que deje de usar la caja y haga sus necesidades en cualquier lugar que el estime conveniente.
Es común que el Persa bote muchas lágrimas, es un problema propio de esta raza. Es recomendable limpiar las esquinas e sus ojos a diario para así evitar la formación de manchas y mugre alrededor de ellos. También es bueno cepillar sus dientes para evitar la enfermedad periodontal. Puede ser todos los días, o en el peor de los casos una vez por semana.
Se recomienda que sea completamente indoor , ya que en los exteriores se podría enfrentar a gatos enfermos o perros fieros, además que su pelaje no está hecho para eliminar suciedad externa como hojas o barro. No debemos olvidar que este gato posee el 75% del total de las razas de pedigree del mundo, por lo que cualquier persona externa puede tomarlo y venderlo con mucha facilidad.

Salud del gato Persa

Suelen ser propensos a una serie de enfermedades relacionados a su estructura física como:

  • Dificultad respiratoria o respiración ruidosa que está causada por las fosas nasales muy cerradas.
  • Maloclusiones dentales, lo que hace que sus dientes no se acoplen bien.
  • Lagrimeo excesivo.
  • Condiciones oculares como el ojo de cereza o entropión.
  • Sensibilidad al calor.
  • Enfermedad renal poliquística, para esta se dispone de una prueba genética.
  • Predisposición a la tiña.
  • Seborrea oleosa. Ésta afección a la piel causa picazón, enrojecimiento y perdida de pelaje.