El gato Sphynx o Esfinge

El gato Sphynx, también llamado Esfinge, comienza su historia en un lugar muy alejado del antiguo Egipto, país al que estuvo asociado por mucho tiempo.
Según se cree, la antigua civilización azteca crió gatos sin pelo hace cientos de años, y se piensa que los últimos ejemplares mexicanos de esta índole fueron entregados a una pareja de estadounidenses por los Indios Pueblo en la ciudad de Albuquerque, Nuevo México, en el año 1903. Al parecer el macho de la pareja de felinos fue asesinado por una manada de perros, por lo que esta línea de gatos desapareció. Normalmente, este fenómeno de gatito sin pelo se consideraba no deseable dentro de una camada «normal» pasando a ser una mascota.
El Sphynx como se conoce actualmente es originario de Canadá y varía de una mutación genética espontánea. En el año 1966 en la ciudad de Ontario, nació un gatito virtualmente sin pelo dentro de una camada que fue resultado de la cruza de un gato doméstico de pelaje blanco y negro de pelo corto. Su nombre era Prune, (palabra en inglés para ciruela pasa) por su apariencia arrugada y calva. El gatito fue comprado por un aficionado a los gatos y un criador Siamés, usándolo como base de una nueva raza de gatos calvos o con poco pelo. Prune fue criada junto con otros gatos, dando como resultado algunos descendientes con pelaje y otros sin pelo. Como la ausencia de cabello del Sphynx se debe a un gen recesivo, ambos padres deben llevar el gen del «cabello ausente» para asegurar así el que sus gatitos vengan también con una apariencia similar. Los gatitos sin pelo descendientes de Prune llevaron el nombre de Canadian Hairless Cats (Gatos sin pelo Canadienses). Algunos comenzaron a llamarlos gatos Sphynx debido a su gran parecido a la antigua escultura del gato egipcio.
En 1970 la CFA reconoció a la raza provisionalmente, pero luego la junta directiva preocupada por los problema genéticos que podrían provocar en la descendencia le revocó el reconocimiento. Ya para el año 1973, el holandés Hugo Hernández presentó dos ejemplares de gatos en los que estuvo mucho tiempo trabajando, aunque no despertó interés general hasta unos diez años después en una exposición felina que se llevó a cabo en París.
Entre los años 1975 y 1978 nacieron varios gatitos sin pelo en unas camadas de Minnesota y Toronto, nuevamente como resultado de mutaciones genéticas espontáneas. Estos gatitos fueron llamados Punkie, Paloma y Epidermis, los que se cruzaron con la raza Devon Rex (raza de pelo rizado muy escaso) y se le añadieron descendientes de Prune a la mezcla. La raza Sphynx actual proviene directamente de estas cruzas.
Hay registros de gatos de raza pura que se han negado a reconocer a la raza Sphynx, esto se debe a que consideran que su ausencia de pelo es una anomalía genética que eventualmente podría ser dañina para la salud, longevidad y bienestar de los gatos, aunque ya ha sido aceptado durante bastante tiempo para su registro por la Asociación Internacional de Gatos (TICA), así como por varios clubes independientes de gatos en Europa. El CC.FF. lo aceptó para el estado de campeonato en el año 1977. En la actualidad aún no es reconocida como raza en Gran Bretaña y solo dos asociaciones de EE.UU. (ACA y TICA) reconocen esta raza, aunque sigue aumentando el interés por ellos en Bélgica y los Países Bajos. Sus criadores defienden la postura de que el Sphynx no tiene ninguna deficiencia genética.

Raza de gato Sphinx

Características del gato Sphynx

Ya es sabido que el Sphynx carece completamente de pelo y su piel forma pliegues junto con venas que se ven muy marcadas. Tiene un tamaño mediano a grande, musculoso y pesado. Sus ojos son muy abiertos, redondos y levemente inclinados en las esquinas superiores, parecidos a la forma de un limón. Esta forma redonda le da una expresión amigable y accesible. No tienen un color específico por lo que puede variar. Poseen pómulos prominentes, lo que le entrega una majestuosidad que recuerda a los gatos de las tradiciones del antiguo Egipto. 
Su peso oscila entre los 3,5 y 7 kg. Su cabeza es mediana y angulosa y un poco más larga que ancha, con una frente plana y cráneo redondeado. Su nariz es larga y sin bigotes, si llegan a tener bigotes se rompen o caen con facilidad por su fragilidad. Igualmente pueden tener cejas y bigotes, en poca cantidad o simplemente no tener. Sus orejas son grandes, abiertas, anchas y erguidas, igual a las de un murciélago.
El cuerpo de un largo medio, tiene una osamenta fina que está envuelta en una musculatura compacta. Su pecho y hombros son robustos y muy desarrollados. Su barriga es siempre redonda y llenita y da la impresión de que fuera gordito, aunque no lo esté. Su cuello es largo, marcado y delgado. Sus patas son proporcionadas a su cuerpo, siendo largas y esbeltas y las delanteras mas separadas por que su tórax es muy amplio. Tienen huesos firmes en ellas y son muy musculosas. Sus pies son delicados y ovalados, con unos largos dedos. Sus almohadillas son muy gruesas y armonizan con el color del pelo que puedan tener. Su cola es desnuda al igual que su cuerpo, aunque se les permite tener un mechón de pelo en la punta. Es larga y fina al igual que un látigo y no consta de ángulos aunque sí es muy móvil y blanda.
En cuanto a su pelaje puede no tener o tener una ligera pelusa. Esto puede parecer extraño ya que a primera vista parece completamente lampiño. En los Sphynx Points crece un pelo corto muy tupido. Como no tienen una capa que los proteja, brindan mucho calor al tacto. Su piel es arrugada y con pliegues, encontrándose más cantidades en la frente, su hocico, mentón, cuello, patas y en los más jóvenes se encuentran en todo su cuerpo. El color de su pelusilla será acorde al color de su piel.

Carácter del gato Esfinge

Según se dice el Sphynx no tiene términos medios en cuanto a su personalidad: o lo amas o no, pero todos coinciden en una cosa: es un gato singular y además tiene un carácter muy inteligente, juguetón y afectuoso. Su temperamento emana satisfacción y un efecto místico en todos los que por primera vez tienen contacto con él, como si les pusiera un hechizo.
En lo que respecta a su comportamiento, el Sphynx tiene una fidelidad única, además de ser cariñoso, suele enrollarse en las piernas de su amo, y al amo le da toda la satisfacción de una pequeña estufa.
A pesar de no tener ninguna protección contra el frío y siempre necesitar calor, posee una gran inteligencia y coraje, además de ser dueño de una personalidad lista para hacer travesuras. Suele quedarse de pie con una pata delantera en el aire y no hace sus estiramientos tocando el suelo, prefiriendo siempre una superficie con calor.
Según han contado algunos dueños de ellos, es una raza inteligente, juguetona, cariñosa, algo tan llamativo en él como su pelaje reconocido en el mundo entero.

Cuidados del gato Sphinx

Cuidados de la raza Sphynx

Al ser un gato friolento, (esta es una característica universal en los gatos) posee una temperatura igual a los gatos comunes pero eso sí, tiene un apetito voraz. Esto simplemente porque necesita acumular calorías que luego quemará para no pasar frío. Debes cuidarlo de que tenga una alimentación saludable y no sufra en un futuro de obesidad.
Una característica muy curiosa del Sphynx es que suda en demasía. Sus folículos pilosos vacíos poseen glándulas sebáceas, y como carecen de pelaje que es el que absorbe el aceite, debe frotarse diariamente con un trapo suave o esponja que le eliminara el exceso de aceites.
Como es de esperarse, no necesitará de un cepillado ni diario ni semanal, aunque si debe mantenerse en buen estado limpiandolo con la mano o con un paño suave. En lo restante, consta con un una salud óptima y no requiere de ningún cuidado particular en relación a otros gatos.

Salud del gato Sphinx

Su dieta debe basarse en alimentos de alta calidad y preparados específicos. Corren el riesgo de tener quemaduras solares ya que no posee melanina y además suele ponerse en los lugares donde le alcance el sol. Consulta con tu veterinario para que te instruya sobre que protector podría servirle a tu Sphynx.